lunes, 25 de junio de 2012



                LA IMPORTACION DEL TRIGO EN BOLIVIA


Bolivia dejará de importar trigo en cuatro años, anuncia Evo
La producción nacional de trigo creció de 122.400 toneladas en 2006 hasta 221 mil toneladas en 2010, es decir 81 por ciento, y la meta es que el país alcance la autosuficiencia alimentaria en los próximos cuatro años, informó el Presidente Evo Morales.
Desde hace décadas el país importa más del 80 por ciento del trigo que demanda el mercado interno y apenas produce cerca del 20 por ciento de la materia prima esencial para elaborar pan, uno de los productos más importantes de la dieta de los hogares bolivianos.
El gasto total de los hogares del país se concentra en cuatro rubros de alimentos: 20,2% en carne, 12,3% en legumbres, 25% en alimentos consumidos fuera del hogar y 20,4% en pan y cereales. Casi el 60% del gasto total en el último rubro corresponde al pan y otros productos de panadería. (1)
Bolivia importa cada vez más trigo y morcajo: 241.440 toneladas en 1992, 183.149 en 1993, 202.443 en 1994, 188.315 en 1995, 200.263 en 1996, 174.962 en 1997, 151.336 en 1998, 267.999 en 1999, 269.604 en 2000, 238.638 en 2001, 280.418 en 2002, 288.000 en 2003, 259.938 en 2004, 209.184 en 2005, 130.830 en 2006 y 110.190 toneladas en 2007. (Fuente: INE)
En el quinquenio 1996-2000 el país producía el 22,5 por ciento de la demanda interna de trigo e importaba el 78,6%, según el informe “Disponibilidad nacional de alimentos, patrón de consumo y cambios tendenciales del sector agropecuario”, elaborado por una Delegación de la Comisión Europea (DCE). (2)
En 1992, las compras de trigo y harina de trigo representaban el 79,5% del total de las importaciones de alimentos; cuya participación relativa bajó al 51,4% en 2005.
¿Por qué hay un déficit crónico de cultivos locales y por qué es constante el aumento de las importaciones de trigo y harina? El informe de la DCE menciona dos razones: en primer lugar, la superficie cultivada en los llanos es inestable debido a que el trigo, al igual que el sorgo y el girasol, se produce fundamentalmente como alternativa de rotación de los cultivos de soya en invierno; en segundo lugar, los productores campesinos de la zona tradicional primero satisfacen su autoconsumo y luego ofertan al mercado pequeños excedentes.
Según el Presidente Evo Morales, el problema de fondo es el trigo regalado de Estados Unidos y Canadá a Bolivia mediante el programa PL- 480, que “nos han creado una dependencia total” de las donaciones. De ahí que una de las prioridades de su gobierno es conquistar la autosuficiencia alimentaria del país en este rubro.
Los principales objetivos del Programa Productivo para la Seguridad Alimentaria del gobierno de Morales son evitar el alza del precio del pan mediante la importación de harina subsidiada, principalmente de Argentina, y fomentar la producción local.
En 2007, el gobierno redujo a cero el gravamen arancelario para la importación de trigo y harina de trigo (Decreto Supremo 29090 del 4 de abril); autorizó la importación y comercialización de harina de trigo a través de la Secretaría Ejecutiva de la PL-480 (DS 29195 del 18 de julio); y prohibió la exportación de trigo y harina de trigo (DS 29299 del 15 de agosto) para frenar el contrabando.
A fines de 2007, el Ejecutivo decidió invertir 42 millones de dólares a través de Emapa en la producción de trigo, arroz, maíz y soya, y en febrero de 2008 extendió nuevamente la liberación arancelaria para las importaciones trigo y sus derivados, y prohibió “de manera excepcional y temporal” su exportación.
El Presidente Morales dice que en Bolivia sólo se cultivaban 68 mil hectáreas de trigo en 2006, pero “decidimos incentivar y aumentamos la producción poco a poco a 70 mil, a 90 mil, luego a 120 mil y este año tenemos 130 mil hectáreas de trigo… La producción nacional de trigo en 2006 era de 122.400 toneladas y este año se espera cosechar 221 mil toneladas, es decir 81 por ciento más”.
Se estima que en la gestión agrícola 2007-2008, la producción de trigo creció tanto en superficie cultivada (45.799 hectáreas netas) como en volumen de producción (28.938 toneladas), un aumento atribuido principalmente a las medianas y grandes empresas agrícolas del departamento de Santa Cruz. (3)
“La compañera Nemesia Achacollo (Ministra de Desarrollo Rural y Tierras) tiene como meta producir el 100 por cien de trigo en los próximos cuatro años, y para eso hemos empezado a subvencionar la producción de nuestros empresarios y de nuestros pequeños productores. ¿Qué significa eso? Que el Estado comprará trigo”, explica el Presidente.
Para incentivar la producción local y de esta manera acabar con la importación de trigo, el gobierno pagaba entre 300 y 320 dólares por tonelada en 2009 y en 2010 pagará entre 320 y 340 dólares la tonelada a los empresarios agroindustriales y a los pequeños productores.
Pese a los esfuerzos de gobierno, se estima que el país importó alrededor de 450 mil toneladas de trigo y harina de trigo en la gestión 2008-2009; en tanto que las importaciones de harina de trigo aumentaron de 157.260 a 301.113 toneladas entre 2006 y 2009, a un costo superior a 325 millones de dólares en los cuatro años, calcula el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE).
Importación de trigo culminaría en dos años

La Paz.- Según las estimaciones del viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, la dependencia a la importación de trigo podría culminar el 2014, porque se pretende llegar a una producción de 95%.
La autoridad de Gobierno reconoció que en la producción de trigo siempre se tuvo dificultades es por ello que debido al déficit se importa el producto de otros países.
Informó que el 2006 se importó 80% de la producción para el consumo interno; sin embargo, la gestión pasada, este porcentaje bajó en 60%, porque se incrementó la producción.
“La producción de trigo aumentó de 20 a 43%, esta gestión se tiene previsto reducir el (porcentaje) tal vez a 50% y para el 2014 por lo menos producir un 95% de la producción de trigo y sólo el 5% de importación”, explicó.
Para lograr el objetivo, aseguró que se está impulsando la producción y muy pronto se debatirá el Seguro Agrícola, con el que se pretende impulsar al sector de la agroindustria.
“Estamos dando iniciativas, sin embargo, recomendar a los agricultores que puedan cosechar más trigo”, manifestó.

Gobierno boliviano entrega más dinero para la compra de maíz

El Ejecutivo boliviano asignó US$30,2 millones adicionales para la compra, importación y comercialización de maíz duro amarillo y de sorgo en grano.

La Paz. Luego de que la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo de Bolivia (Anapo) advirtiera que este año habrá déficit para cubrir la demanda de maíz en ese país, el gobierno aprobó un incrementó de US$30,2 millones (Bs$212,18 millones) en los recursos para la importación del grano.
El Decreto Supremo 0810, aprobado el 2 de marzo del 2011, asigna Bs$212,18 millones ( US$30,2 millones) adicionales para la compra, importación y comercialización de maíz duro amarillo y de sorgo en grano.
El 25 de febrero, el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, advirtió que este año se producirán unas 360 mil toneladas (t) de maíz, siendo que la demanda nacional supera las 770 mil.
La asignación de recursos para la compra de maíz es la segunda que realiza el gobierno. El Decreto 0736 del 9 de diciembre del 2010 estableció “un presupuesto único” de Bs$112,8 millones (US$16,2 millones) para la internación del producto y abastecimiento al mercado interno.
En meses anteriores, la escasez de este producto provocó la suspensión de operaciones de pequeñas empresas avícolas y el incremento en el precio de la carne de pollo.
El 28 de febrero, el director de Insumos Bolivia, Óscar Sandy, anunció la compra de 37.500 toneladas del grano a un precio internacional de Bs$142 (US$20,11) el quintal. El producto se comercializó entre los sectores avícola y lechero a Bs$90 (US$12,7).

Hace 6 años Bolivia importaba solo trigo "ahora importamos hasta locoto"

Según Julio Alvarado, analista económico y experto en exportaciones, en los últimos 6 años en el país se ha incrementado la importación de alimentos.
Alvarado informó que antes que el Presidente Evo Morales asumiera el poder, el Estado solamente importaba trigo, ahora importamos hasta locoto para la llajhua", aseguró.

Acotó que en los últimos meses se ha incrementado la importación de papa hasta en un 40%, en 50% de cebollas, en 50% de locotos.

Asimismo, en los últimos años de exportador de azúcar, el país pasó a ser importador del producto. No solamente esos alimentos, hay otros como el maíz, harina, manteca, arroz, carne entre otros que en algún momento se importaron durante la administración gubernamental de Morales, indicó Alvarado.

El analista considera que sería importante invertir en la producción alimentaria. Este Gobierno al igual que los anteriores no se han preocupado en apoyar a los productores, más aún cuando el país cuenta con tierras aptas para la producción agrícola, remarcó.

Si bien se habla de realizar inversiones en la producción alimentaria en el país, el analista considera que no se puede utilizar los recursos de las reservas internacionales. Alvarado aseguró que existen recursos para fomentar la producción de alimentos y con ella la seguridad alimentaria, pero no se está utilizando correctamente los mismos indicó.

En su momento también la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) planteó al Gobierno la reducción de la importación de alimentos e impulsar la producción nacional.

El año anterior el propio Presidente Evo Morales anunció que la importación de trigo iba a terminaren los próximos 4 años, sin embargo, en la actualidad se sigue importando, finalizó Alvarado.
 Producción de trigo en Bolivia sube al 43% del consumo interno y llegará a 90% en 2014

producción de trigo se incrementó notablemente en los últimos años y alcanzó 43% del consumo interno, de 631.000 toneladas por año, proyección que permite alentar que llegará al 90% en el 2014, afirmó el sábado el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.

Explicó que esos son los resultados del Sistema de Información y Seguimiento a la Producción y Precios de los Productos Agropecuarios en los Mercados (Sispam), que alientan la esperanza de que gradualmente se reduzca la dependencia de la importación de trigo y de las donaciones.

Vásquez aseguró que ese incremento en la producción de trigo se evidenció en los últimos cinco años como efecto de las políticas implementadas por el Gobierno, en el marco de la seguridad y soberanía alimentarias.

Recordó que en ese lapso se pusieron en práctica programas de fomento financiero, mejoramiento y certificación de semillas, mecanización del agro, asistencia técnica y la importación directa mediante la estatal Insumos Bolivia.

"La producción nacional de trigo en grano entre 1990 a 2005 era de 126.300 toneladas en promedio, en cambio, entre el 2006 al 2010 este promedio subió a 151.500 toneladas", remarcó.

"Este conjunto de acciones ha tenido mejor respuesta en la región oriental del país", agregó Vásquez.

El pasado viernes, se celebró el "Día Nacional del Trigo" en la población oriental de Okinawa, donde el presidente Evo Morales, representantes de la Gobernación de Santa Cruz, de los municipios y de los agroindustriales, reconocieron el avance en la producción del cereal y comprometieron mayores esfuerzos para consolidar su crecimiento.

“Bolivia subió ostensiblemente la importación de alimentos”

El miércoles reciente, el Gobierno autorizó la importación de maíz crudo amarillo, sin aranceles impositivos, con el objetivo de apoyar a los avicultores que han expresado su temor de que la falta del grano básico provoque un alza en el precio de las carnes de pollo y de cerdo.
Tras un gabinete ministerial, dirigido por el presidente Evo Morales, la ministra Nemecia Achacollo explicó que el decreto que autoriza la importación estará vigente hasta el 3 de septiembre.
Ahora, la importación del grano de maíz para un país con grandes extensiones de tierra para el cultivo de granos debe llamar la atención y, sobre este tema, La Prensa ha solicitado la opinión de Gary Rodríguez, gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE). He aquí las respuestas:
—¿Usted cree que es positiva la decisión gubernamental de importación de maíz?
—Decía el sabio Salomón que lo mejor de cualquier negocio no era cómo éste empezaba, sino cómo iba a terminar. Igual que un matrimonio, que a veces comienza con un sabor dulce, puede acabar con un sabor amargo. En economía y en el campo de la producción, cometer errores puede ser muy grave.
A corto plazo, la importación de maíz desde países que compiten fuertemente con la oferta boliviana probablemente podrá tener el resultado esperado, esto es contar con abastecimiento suficiente, que incluso podría ser subvencionado para cumplir el objetivo de que no suba el precio del pollo, porque el maíz es insumo básico para la alimentación de las aves.
Esta práctica también la hicieron los llamados “gobiernos neoliberales”, porque tenían en poco al productor agrícola boliviano y sólo querían que no haya inflación. Si aquellos gobernantes hubieran incentivado al sector productivo con buenos caminos, acceso adecuado al crédito e incentivos para la mejora tecnológica, con toda seguridad hoy día Bolivia sería una potencia. Pero ello no ocurrió y ahora la historia se repite.
Las acciones en el campo económico siguen siendo mediáticas, por lo que el remedio de corto plazo puede ser peor que la enfermedad más adelante (y eso se está viendo ya), porque las señales que se están mandando son muy desestimulantes para el productor agrícola.
—¿Cuáles son los factores que han provocado esta determinación?
—La subida del precio del maíz, atribuible a una demanda superior a la oferta, siendo que ésta fue impactada negativamente hacia su caída por dos razones: primero, porque se redujo casi a la mitad como consecuencia del cambio en las reglas de juego hace un par de años (como la fijación de precios o prohibición de exportaciones), lo que hizo que los agricultores migraran hacia otros cultivos; y segundo, la menor oferta por el clima.
—¿La capacidad de producción boliviana no abastece la demanda del grano para la alimentación de pollos?
—Cochabamba en su momento fue considerada “el granero de Bolivia”, sin embargo hoy no es ni la sombra de lo que fue en el pasado. Esto aconteció como consecuencia de la Reforma Agraria mal llevada en la década de 1950. De igual manera, Santa Cruz podría convertirse en el “granero de Sudamérica”, produciendo maíz y otros granos para alimentación humana y animal, de forma superabundante a las necesidades del país como lo venía haciendo ya, pero, cuando las reglas de juego no son claras, la racionalidad económica orientará los esfuerzos productivos hacia otras actividades.
No hay que olvidar que el maíz es un cultivo de rotación para la soya, como para la caña. Es decir que si no hay estímulos suficientes para su siembra, y persisten las medidas que afectan negativamente al cultivo, esta triste historia se repetirá.
—¿En las actuales circunstancias es posible identificar que se repita esta situación o con otros productos?
—Ya ha ocurrido con el arroz. En su momento se liberalizó la importación de arroz y se ocasionó una sobreoferta en el mercado interno con producto importado legalmente, pero también por contrabando, lo que causó graves problemas económicos a los productores. Otro tanto ha venido ocurriendo con los llamados “gobiernos neoliberales” que, dando todas las facilidades para la importación de trigo y harina de trigo, no lograron sino convertir a Bolivia con esta práctica en un país fuertemente dependiente del abastecimiento externo. Siempre existirá el peligro de que lo mismo ocurra con otros productos que actualmente están prohibidos de exportarse (la carne de bovinos) o que están sujetos a la “administración de comercio” (aceites, azúcar, y otros).
—¿Cuál es el impacto de la política gubernamental para impulsar la producción boliviana y lograr la anunciada soberanía alimentaria?
—Se oye mucho de soberanía alimentaria como un buen deseo, pero se actúa poco y no siempre en el sentido correcto de lo que debería ser una política pública acertada. Lo objetivo y constatable es que en los últimos años Bolivia ha incrementado ostensiblemente la importación de alimentos extranjeros, cuando bien podía producirlos por sí misma.
El contrasentido de la historia republicana fue que la lógica de los servidores públicos de los llamados “gobiernos neoliberales” siempre fue que estaban dispuestos a subsidiar a los productos extranjeros —importándolos caros y vendiéndolos baratos en el mercado interno, a fin de que no suba el precio del pan, del pollo, etc.— pero estos mismos funcionarios ¡ni siquiera querían que se les mencionara la posibilidad de que incentive (no que subsidien) al productor agrícola boliviano para que éste produzca mucho más de lo que el mercado interno necesitaba! Una política pública inteligente sería hacer un gran acuerdo productivo, con el que los servidores públicos atiendan las necesidades de los productores nacionales, dicten las mejores medidas y den garantías de mercado interno y externo, sin discriminación a todos (grandes, medianos y pequeños productores), con el objetivo común de forjar una Bolivia productiva, competitiva y exportadora, que apunte no sólo a la seguridad, sino a la estabilidad y la soberanía alimentaria en el país, pero que también dé de comer a un mundo que cada vez tiene más hambre. Si no se hace esto, más temprano que tarde nos habremos convertido en un país dependiente del abastecimiento externo, y los dólares que gastemos en importar alimentos irán a financiar empleos y a engrosar bolsillos en otros países, y nosotros seguiremos siendo vulnerables, dependientes y pobres.

Producción de trigo en Bolivia sube al 43% del consumo interno y llegará a 90% en 2014
La Paz - Bolivia.-  La producción de trigo se incrementó notablemente en los últimos años y alcanzó 43% del consumo interno, de 631.000 toneladas por año, proyección que permite alentar que llegará al 90% en el 2014, afirmo el sábado viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.

    Explicó que esos son los resultados del Sistema de Información y Seguimiento a la Producción y Precios de los Productos Agropecuarios en los Mercados (SISPAM), que alientan la esperanza de que gradualmente se reduzca la dependencia de la importación de trigo y de las donaciones.

    Vásquez aseguró que ese incremento en la producción de trigo se evidenció en los últimos cinco años como efecto de las políticas implementadas por el Gobierno, en el marco de la seguridad y soberanía alimentaria.

    Recordó que en ese lapso se pusieron en práctica programas de fomento financiero, mejoramiento y certificación de semillas, mecanización del agro, asistencia técnica y la importación directa mediante la estatal Insumos Bolivia.

    ?La producción nacional de trigo en grano entre 1990 a 2005 era de 126.300 toneladas en promedio, en cambio, entre el 2006 al 2010 este promedio subió a 151.500 toneladas?, remarcó.

    ?Este conjunto de acciones ha tenido mejor respuesta en la región oriental del país?, agregó Vásquez.

    El pasado viernes, se celebró el "Día Nacional del Trigo" en la población oriental de Okinawa, donde el presidente Evo Morales, representantes de la Gobernación de Santa Cruz, de los municipios y de los agroindustriales, reconocieron el avance en la producción del cereal y comprometieron mayores esfuerzos para consolidar su crecimiento.
ABI


                           
Harina de trigo

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